Por: YODIGOYOPREGUNTO.COM

El Estado de México ha decidido dar un paso que, aunque tardío, resulta fundamental para la consolidación de su comunidad científica: la creación del Sistema de Investigadoras(es) e Innovadoras(es) Mexiquenses (SIIMEX). Este proyecto, impulsado por el Consejo Mexiquense de Ciencia y Tecnología (Comecyt) bajo la dirección de Víctor Daniel Ávila Akerberg, busca integrar a cerca de 4 mil investigadores e innovadores en una primera etapa. La intención es clara: ofrecer un espacio propio donde se reconozca, vincule y fortalezca el trabajo científico y tecnológico de la entidad.

La plataforma permitirá que se registren tanto quienes ya cuentan con reconocimiento del Sistema Nacional de Investigadoras e Investigadores (SNII) como aquellos que aún no forman parte de él. Este detalle es crucial porque abre la puerta a una inclusión más amplia, evitando que el talento local quede marginado por burocracias o falta de acreditaciones. Yo Pregunto, ¿No era necesario desde hace años un mecanismo que diera identidad y respaldo a la ciencia mexiquense?

El SIIMEX pretende ser más que un simple registro: busca convertirse en un punto de encuentro. Ávila Akerberg lo describe como una especie de “aplicación de citas” para la ciencia y la tecnología, donde los investigadores podrán conocerse, establecer vínculos y generar proyectos conjuntos. La metáfora puede sonar ligera, pero refleja la urgencia de crear redes efectivas en un país donde la investigación suele estar fragmentada y aislada. Yo Pregunto, ¿Qué tanto puede transformar la colaboración real entre disciplinas la manera en que se atienden los problemas sociales y económicos del Estado de México?

El sistema no se limita a la vinculación académica. También contempla incentivos económicos: apoyos de 32 mil pesos anuales, divididos en cuatro pagos, dirigidos principalmente a quienes cuentan con doctorado y, en casos excepcionales, a quienes poseen maestría. Estos recursos, aunque modestos, representan un reconocimiento tangible al esfuerzo de quienes dedican su vida a la investigación. Sin embargo, el acceso no será automático: se exigirá demostrar avances en innovación, docencia, formación de recursos humanos y, sobre todo, incidencia en la solución de problemáticas locales y nacionales. Aquí surge la pregunta inevitable: Yo Pregunto, ¿Serán suficientes estos apoyos para evitar la fuga de talento y para motivar a los jóvenes investigadores a permanecer en la entidad?

La creación del SIIMEX también se presenta como una deuda histórica. El propio titular del Comecyt reconoce que este tipo de plataforma debió existir desde principios de este siglo. El retraso es evidente y refleja la poca prioridad que durante años se dio a la ciencia en la agenda estatal. Ahora, con esta iniciativa, se busca corregir el rumbo y ofrecer un espacio donde se concentren convocatorias, programas y proyectos, facilitando el acceso y seguimiento de quienes reciben apoyos.

El reto, sin embargo, no se agota en la creación de la plataforma. La verdadera prueba será su capacidad para generar resultados concretos. No basta con registrar nombres y otorgar apoyos; se requiere que la investigación se traduzca en soluciones palpables para los problemas que enfrenta la sociedad mexiquense: movilidad, seguridad, medio ambiente, educación y desarrollo económico. Ávila Akerberg lo ha dicho con claridad: la intención es promover una investigación con sentido y no la simulación.

En este contexto, el SIIMEX puede convertirse en un instrumento estratégico para vincular la ciencia con la ciudadanía, la iniciativa privada y el gobierno. Si logra articular proyectos que respondan a necesidades reales, el Estado de México podría posicionarse como un referente en innovación aplicada. Pero si se queda en un registro burocrático o en apoyos simbólicos, el riesgo será repetir la historia de programas que nacen con entusiasmo y mueren en el olvido.

La comunidad científica mexiquense tiene ahora una oportunidad inédita: contar con un espacio propio que le permita visibilizar su trabajo y fortalecer su impacto. El desafío está en que este esfuerzo no se diluya en discursos, sino que se traduzca en proyectos que mejoren la vida de las personas. El SIIMEX, más que una plataforma, debe ser un compromiso permanente con la ciencia y la innovación. Porque al final, la pregunta que queda en el aire es contundente: Yo Pregunto, ¿Será este el inicio de una nueva etapa para la ciencia en el Estado de México o simplemente otro intento que se perderá en la memoria institucional?

QUEREMOS LEER Y CONOCER TU OPINIÓN, FORMA PARTE DE NOSOTROS COMPARTIENDO EN NUESTRO HASHTAG: #YoDigoYoPregunto.

ANUNCIATE EN: yodigoyopregunto.com

SUSCRÍBETE SIN COSTO ALGUNO A NUESTRO PERIÓDICO yodigoyopregunto.com Y ACCEDE A NUESTRA INFORMACIÓN, TU VOZ CUENTA Y TU SUSCRIPCIÓN TAMBIÉN.

Deja un comentario

Tendencias