Por: JULIÁN ARREOLA.

La tensión entre las potencias de Oriente y Occidente ha alcanzado un punto de no retorno esta semana.

No se trata ya de fronteras físicas, sino de la soberanía sobre los semiconductores y la Inteligencia Artificial.

Mientras los tratados comerciales se fragmentan, el mundo observa cómo la diplomacia tradicional pierde terreno frente a los algoritmos de control estatal.

#YoDigoYoPregunto

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