De: ALYSON KIEDA.
Una anciana quedó inconsciente sobre una acera caliente tras una terrible caída. Varios se detuvieron para ayudar: uno llamó al 911, otro colocó un abrigo bajo su cabeza, otros pusieron toallas bajo sus brazos, e incluso otro sostuvo un paraguas sobre ella hasta que llegó la ambulancia. Quien publicó el video escribió que fue una escena sumamente conmovedora porque los que se detuvieron para ayudar eran de distintas edades y etnias.
Cuando un experto en la ley de Dios le preguntó a Jesús quién era su prójimo (Lucas 10:29) —es decir, a quién debía mostrar amor—, Él contó la historia de un hombre al que unos ladrones habían golpeado gravemente y que yacía casi muerto junto al camino (vv. 30-31). Un sacerdote y luego un levita se acercaron, pero ambos pasaron de largo. Finalmente, un samaritano se detuvo para ayudar. Lo inusual era que judíos y samaritanos se despreciaban entre sí. Sin embargo, fue el samaritano quien se detuvo y «se compadeció» del hombre (v. 33 rvc).
Después de relatar esta parábola, Jesús preguntó quién había sido el prójimo del hombre caído. El experto en la ley respondió: «El que usó de misericordia con él» (v. 37). Jesús le dijo, y nos dice: «Ve, y haz tú lo mismo».
Que Dios nos ayude a ver que todos son nuestros prójimos, creados por Él y dignos de nuestra ayuda.
REFLEXIÓN:
¿Hacia quién te resulta difícil ser un buen prójimo? ¿Cómo muestra Jesús lo que significa ser un prójimo que ama a los demás?
#YoDigoYoPregunto





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