Por: YODIGOYOPREGUNTO.COM

La frase lanzada por el presidente ucraniano Zelenski —“Si Ucrania arde, su Moscú también arderá”— resume con crudeza el estado actual de un conflicto que, más allá de las trincheras, ha mutado en un escenario de drones, ataques a refinerías y aeropuertos paralizados. Una guerra que parece no tener principio claro ni final cercano, y que se ha convertido en un dolor de cabeza global, tanto por sus consecuencias humanas como por los intereses ocultos que la mantienen viva.

El incendio de una refinería y la suspensión de operaciones en aeropuertos rusos son solo la última muestra de cómo esta confrontación se ha transformado en un pulso tecnológico. Ucrania ha apostado por los drones como herramienta principal de ataque, reduciendo —según se afirma— la exposición directa de soldados en el frente. Si esto es cierto, podría considerarse un alivio en términos de vidas humanas, pero no deja de ser una prolongación del odio entre dos mandatarios que prefieren escalar la tensión antes que buscar una salida negociada.

La pregunta inevitable es: ¿Quién realmente quiere que esta guerra termine? Porque más allá de los discursos oficiales, lo evidente es que existen actores que se benefician de su continuidad. La industria armamentista, los intereses geopolíticos y las alianzas estratégicas han convertido este conflicto en un negocio rentable. La paz, en cambio, no genera dividendos ni fortalece posiciones de poder. Por eso, aunque la narrativa oficial hable de defensa y soberanía, lo que se observa es un tablero donde cada movimiento está calculado para prolongar la confrontación.

El absurdo es tan grande que uno podría imaginar —como ejercicio de crítica— que si tanto es el odio personal entre Zelenski y Putin, lo más lógico sería que se citaran en un lugar neutral, sin ejércitos ni intermediarios, y resolvieran su disputa cara a cara. Una pelea a muerte entre ellos dos, con un árbitro que garantizara reglas mínimas. En este escenario hipotético, el presidente estadounidense Donald Trump podría fungir como referí, evitando que millones de inocentes sigan pagando el precio de una guerra que no iniciaron. Pero claro, esto no deja de ser un sueño imposible: la realidad es que mientras los líderes se aferran a sus posiciones, la maquinaria bélica sigue generando ganancias a manos llenas.

El trasfondo es más oscuro de lo que se admite públicamente. No se trata solo de territorios o ideologías, sino de un sistema internacional que se alimenta de la guerra como motor económico. Cada misil lanzado, cada dron fabricado, cada sanción impuesta, se traduce en contratos, en movimientos financieros y en estrategias de dominación. La guerra, en este sentido, es un negocio disfrazado de patriotismo. Y mientras tanto, las poblaciones de ambos países sufren las consecuencias: miedo, incertidumbre, pérdida de infraestructura y un futuro cada vez más incierto.

La crítica constructiva exige señalar que la comunidad internacional ha fallado en su papel de mediadora. En lugar de presionar por un alto al fuego real, se ha limitado a discursos tibios y sanciones que, lejos de frenar la violencia, la alimentan. La falta de voluntad política para imponer la paz demuestra que los intereses económicos pesan más que las vidas humanas. Y así, el conflicto se prolonga, con nuevas formas de ataque y con un lenguaje cada vez más incendiario.

La frase de Zelenski es un reflejo de esa espiral: si Ucrania arde, Moscú también. Pero lo que debería arder es la conciencia de los líderes mundiales, que han permitido que esta guerra se convierta en un espectáculo de destrucción sin propósito. La historia juzgará no solo a quienes la iniciaron, sino también a quienes la sostuvieron por conveniencia. Porque al final, lo único que queda claro es que la paz no se busca, se evita. Y mientras tanto, el mundo entero paga el precio de una guerra que, como tantas otras, nunca debió comenzar.

QUEREMOS LEER TU OPINIÓN, FORMA PARTE DE NOSOTROS COMPARTIENDO EN NUESTRO HASHTAG: #YoDigoYoPregunto.

SUSCRÍBETE SIN COSTO ALGUNO A NUESTRO PERIÓDICO yodigoyopregunto.com Y ACCEDE A NUESTRA INFORMACIÓN, TU VOZ CUENTA Y TU SUSCRIPCIÓN TAMBIÉN.

Deja un comentario

Tendencias