Por: GILBERTO GONZÁLEZ HERNÁNDEZ.
Y es que NO sé si te ha pasado, que hay temporadas en las que se siente…”Como Si Dios Te Dejó Atrás”
Te voy a compartir este verso de su palabra que es una promesa preciosa.
“El SEÑOR NO RETENDRÁ NADA BUENO, a aquellos que caminan rectamente. ” — Salmo 84:11

Me encantaría decirles que siempre he esperado con paciencia y confianza, pero ha habido temporadas en las que he mirado al cielo y literal le digo: “Señor, estás bendiciendo a todos menos a mí. He tenido años, en los que las promesas que se hablaron sobre mí, algunas susurradas por Su Espíritu Santo; que las sigo esperando, parecen evaporarse en el calor del desierto por el retraso.”
“Pero esto es lo que he aprendido sobre los desiertos: no son castigos, son preparaciones. El tiempo de Dios no es sólo acerca de cuándo, sino sobre en quién te estás convirtiendo mientras esperas.”
La Escritura nos recuerda que «Él lo hace todo hermoso a su tiempo» (Eclesiastés 3:11). No es mi tiempo. No es tu tiempo. Es Él y es en El tiempo de ÉL.
Y la verdad es que Dios nunca se queda sin derramar bendiciones. Dios No está racionando milagros, ni eligiendo favoritos. Su bondad está hecha a medida para cada uno de nosotros.
Mientras veo a muchos de mis amigos caminando en sus temporadas de cosecha, Dios todavía esta cultivando algo en mí, algo más profundo que el éxito. Me sigue enseñando a confiar en él cuando la evidencia dice muchas veces: «Has sido pasado por alto. ”
Cada que miro hacia atrás, veo que ninguna espera se ha desperdiciado. Cada retraso ha construido raíces. Cada pausa, ha puesto profundos cimientos. Cada espera ha creado un propósito. Cada «todavía no» era su amor y su bondad, pero nunca su negligencia.
Así que, si tú como yo, estás en esta temporada. – viendo a otros gozar y volar, disfrutar, mientras te sientes castigado— recuerda: Dios no te ha dejado atrás. Ni se olvida ni se olvidará. Simplemente estás en una parte diferente de la historia. El mismo autor que escribió su capítulo de gozo perpetuo sobre tus amigos, es El mismo Dios que sigue escribiendo el tuyo.
Cuando aprendas a regocijarte por las bendiciones de otros y a celebrar lo maravilloso que Dios está siendo para los demás, más pronto aceleras tu momento de bondad y bendiciones a tu vida y sobre los tuyos sin parar. Ten confianza y paciencia y mantente expectante, no dejes de orar y agradecer.
Te Desafío Este Fin de semana, que en lugar de desplazarte a través de lo que otros están haciendo, tómate cinco minutos cada día para agradecer a Dios por una bendición que es exclusivamente tuya, incluso si todavía está en forma de semilla. Háblala en voz alta. Riégala con gratitud. Y Confía en que la cosecha está llegando.
“DESCANSA EN DIOS QUE LO QUE TE PREOCUPABA Y ANGUSTIABA, YA HA SIDO RESUELTO.”
FACEBOOK: Gilberto González Hernández.
CORREO ELECTRÓNICO: pastgil@yahoo.es
LAS MEDITACIONES, TAMBIÉN LAS PUEDES ENCONTRAR Y LEER EN EL PERIÓDICO DIGITAL: yodigoyopregunto.com EN LA SECCIÓN DE INFORMACIÓN GENERAL (Suscríbete Sin Costo Alguno).




Deja un comentario