Por: GILBERTO GONZÁLEZ HERNÁNDEZ.

Así es, la bondad de Dios está corriendo detrás de ti: ahora mismo, justo ahí, dondequiera que estés, lo que sea que esté pasando, e independientemente de adversidades o quién esté en contra de ti, la bondad de Dios corre detrás de ti.

No puedes superarlo, no puedes correr más rápido que él y no puedes esconderte de él.

La bondad de Dios siempre está presente en tu vida, incluso en los tiempos más oscuros. Es una luz que brilla en medio de tus luchas, un faro de esperanza que te guía hacia la curación y la plenitud.

Puede que te sientas perdido y solo, pero la bondad de Dios corre detrás de ti, llamándote a confiar en su amor y misericordia.

Dios es tu Padre amoroso que constantemente busca ayudarte, bendecirte y satisfacer todas tus necesidades.

Solo ríndele tu corazón y tu vida a El y confía solamente en El.

Es el deseo del Padre de la luces. No quiere nada más que verte prosperar y florecer en la vida, que te vaya bien y escojas lo que es bueno y agradable a sus ojos.

Pon tu fe y confianza en él, sabiendo que su bondad siempre te persigue y nunca te abandonará. En su bondad, encontrarás la paz, la alegría y la fuerza que necesitas para enfrentar lo que sea que se te presente. Independientemente de cómo te sientas, di: «Ciertamente el bien y la misericordia me seguirán todos los días de mi vida y en la casa de Jehová moraré por largos días”. (Salmo 23:6) Bendecido día y bendecido fin de semana para todos mis amigos y amigas de mis Redes Sociales.

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