Por: VÍCTOR HUGO BARRERA.

Aun cuando se intente señalar que en las reuniones recientes entre funcionarios de México y Estados Unidos para establecer las consultas que llevarán a partir del medio año a realizar la revisión del T-MEC, van por buen camino, la realidad muestra que el buen camino lo lleva Estados Unidos y no México.

Debemos entender que el presidente Donald Trump no escatimará poner presión en la revisión del Tratado para favorecer a su país y México, lamentablemente en esta negociación bilateral sigue siendo el más débil.

Explico lo anterior, México, de acuerdo al presidente norteamericano, sigue siendo un país que está bajo la presión de grupos del crimen organizado y que éstos son cobijados por altos funcionarios de los gobiernos estatales y hasta el federal. Es por esto que la presión para establecer renovar el acuerdo empezará desde ahí.

Otro punto negativo para México es el que más del 85 por ciento de nuestras exportaciones van directamente a Estados Unidos, por lo que alguna variación en las negociaciones afectaría la entrada de productos nacionales al país vecino. Es decir, Donald Trump en cualquier momento puede aplicar un arancel a los productos mexicanos argumentado cualquier cosa.

Pero se dice que existen algunos productos que importamos de Estados Unidos y se aplica un incremento de arancel a nuestros productos, lo mejor sería que se impusieran de parte de México un arancel a esos productos. El problema es que en México no se han establecido estrategias para fortalecer la producción nacional y seguimos siendo dependientes, también de las importaciones de Estados Unidos.

Además, las modificaciones legales realizadas en los últimos años en nuestro país inhiben de manera importante la captación de mayores niveles de inversión, que participe en el desarrollo de cada uno de los sectores productivos. De no haber una modificación a lo realizado seguiremos simplemente observando que la inversión será casi la misma y de las mismas empresas, no habrá entrada de otras empresas que puedan desarrollar productos en México a favor de evitar la dependencia de productos de importación.

Porque ante la poca productividad nacional, y un crecimiento muy por debajo de la necesario en México esto también impide la modernización de la infraestructura nacional y por supuesto la falta de políticas públicas para desarrollar sectores productivos seguirá siendo ausentes.

México podrá seguir recaudando niveles altos, pero estos recursos serán destinados a los programas sociales y a tratar de hacer frente al pago de duda y el fortalecimiento de las empresas del Estado. Poque si no se fortalece la CFE, la falta de energía seguirá siendo otro componente que inhiba la inversión en el país.

Si a esto sumamos que el gobierno federal aún sigue sin definir la participación entre la inversión pública- privada. Esto también inhibe la entrada de capitales a sectores fundamentales para el desarrollo.

Esto obligará necesariamente a México a modificar, si existe la voluntad política, reglas en el sector energético, en seguridad y el Estado de Derecho, para ofrecer mayor certidumbre para los inversionistas que quieran establecerse en el país.

Es cierto que México es un socio importante en cuanto a la seguridad de Estados Unidos, pero si no existen cambios importantes para establecer una relación equitativa entre Estados Unidos y el nuestro seguiremos siendo solo una parte del engranaje de la economía de Estados Unidos y no un socio comercial.

#YoDigoYoPregunto

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