Por: GILBERTO GONZÁLEZ HERNÁNDEZ.

Mujer, no naciste para sobrevivir en relaciones que te apagan, ni para acostumbrarte a migajas emocionales que se disfrazan de amor. No fuiste creada para rogar atención, ni para competir por un lugar en el corazón de alguien que debería elegirte sin dudas. Tú no eres una opción, eres una bendición; y cuando una mujer no entiende su valor, el mundo se aprovecha de su inseguridad.

Hay algo que debes comprender: cuando aceptas menos de lo que mereces, no es amor lo que te mueve, es miedo. Miedo a empezar de nuevo, miedo a no encontrar a alguien mejor, miedo a enfrentar el silencio. Pero el silencio nunca ha destruido a una mujer fuerte; lo que la destruye es quedarse donde su alma se siente pequeña.

Una mujer sabia no se deja llevar solo por palabras bonitas, observa coherencia. No se deslumbra por promesas, evalúa acciones. No se conforma con intensidad pasajera, busca estabilidad emocional. Porque la verdadera madurez no está en cuánto amas, sino en cuánto te respetas mientras amas.

Aprende a poner límites sin culpa. Aprende a decir “esto no me hace bien” sin miedo a que se vayan. Porque quien se va cuando pones límites nunca estuvo dispuesto a cuidarte; solo estaba cómodo con tu silencio.

No cambies tu esencia por alguien que no sabe apreciarla. No reduzcas tu luz para que otro no se sienta opacado. No suavices tu inteligencia para no incomodar. La mujer que se ama no se minimiza para encajar; se expande y quien quiera caminar con ella, deberá crecer también.

Recuerda esto: tu valor no disminuye porque alguien no supo reconocerlo. El diamante no pierde precio porque alguien lo confundió con una piedra. Y tú, mujer, eres más fuerte de lo que crees, más valiosa de lo que te dijeron y más capaz de lo que imaginas.

Si hoy estás en proceso de sanar, no te apresures. La mujer que sana correctamente elige mejor. La mujer que se conoce profundamente ama sin perderse. Y la mujer que entiende su identidad jamás volverá a aceptar menos de lo que merece.

Cuídate. Respétate. Elévate. Porque cuando tú te eliges primero, todo en tu vida comienza a alinearse.

Dios bendiga a todas las mujeres de esta planeta y tengan todos una bendecida semana.

FACEBOOK: Gilberto González Hernández.

CORREO ELECTRÓNICO: pastgil@yahoo.es

LAS MEDITACIONES, TAMBIÉN LAS PUEDES ENCONTRAR Y LEER EN EL PERIÓDICO DIGITAL: yodigoyopregunto.com EN LA SECCIÓN DE INFORMACIÓN GENERAL (Suscríbete Sin Costo Alguno).

#YoDigoYoPregunto

Deja un comentario

Tendencias