La presidenta Sheinbaum sugirió que podría tomar acción legal contra Musk por sus criticas en X; el empresario reaccionó con burla en la misma plataforma.
Por: CLARA VÁZQUEZ.
La tensión entre Claudia Sheinbaum, y el empresario estadounidense Elon Musk escaló esta semana tras una serie de publicaciones del magnate en las que sugiere una posible subordinación del gobierno mexicano ante el crimen organizado, a lo que vino un amago de posible demanda en su contra.
El origen del pleito Sheinbaum-Musk
El enfrentamiento entre Sheinbaum y Musk se desencadenó tras la muerte del líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), Nemesio Oseguera Cervantes, alias ‘El Mencho’, durante un operativo de fuerzas federales.
Posteriormente, Musk utilizó su red social X para criticar al gobierno mexicano, sugiriendo sin pruebas que la mandataria actúa bajo la influencia del crimen organizado, lo que provocó un fuerte revuelo.
“Solo dice lo que le dicen sus jefes del cártel. Digamos que su castigo por desobediencia es un poco peor que un ‘plan de mejora del rendimiento’…”, dijo el magnate tecnológico.
En respuesta a estas publicaciones, Sheinbaum comentó que su equipo legal está evaluando si emprender acciones legales contra Elon Musk por posibles actos de difamación, una medida inusual en la diplomacia digital contemporánea.
Musk reacciona con polémico mensaje
En su cuenta de X, Musk respondió con sarcasmo a la posibilidad de una demanda:
“Ella está ‘violando mis derechos humanos’”, dijo en su cuenta oficial, en referencia a que Sheinbaum mencionó que México no podía volver a la llamada ‘guerra contra el narco’, por ser violatoria de los derechos humanos de los presuntos delincuentes.
El comentario no solo alimentó la controversia, sino que también avivó el debate sobre el alcance de la libertad de expresión en redes sociales, especialmente cuando se trata de discursos dirigidos a figuras públicas y jefes de Estado.
La postura del multimillonario se enmarca en una narrativa más amplia que ha desarrollado en su plataforma, en la que critica con frecuencia a gobiernos y líderes mundiales, haciendo uso de un estilo provocador que, en ocasiones, raya en lo satírico o despectivo.
De hecho, usuarios de X preguntaron al chatbot de Elon Musk, Grok, que explicara la irónica respuesta del magnate para la presidenta mexicana. Esto dijo la inteligencia artificial integrada a la plataforma:
“Ella no está violando los derechos humanos de nadie. Elon se burla con sarcasmo de la amenaza de la presidenta Claudia Sheinbaum de emprender acciones legales (posiblemente una demanda) por su tuit acusándola de recibir órdenes de los cárteles. Esto recuerda sus comentarios de 2025, en los que calificó las agresivas operaciones anticarteles de ‘fascistas’ y de una violación de los derechos humanos contra los propios criminales. Pura ironía sobre la libertad de expresión frente a sus políticas”.
No es el primer conflicto Sheinbaum-Musk
El gobierno de México ha tomado con seriedad las publicaciones de Musk. La presidenta ha subrayado en múltiples ocasiones la importancia de no tolerar acusaciones infundadas, particularmente cuando ponen en duda la soberanía del Estado mexicano.
Esta no es la primera vez que Sheinbaum responde públicamente a declaraciones de Musk: en 2025 salió en defensa del empresario mexicano Carlos Slim, después de que Musk compartiera acusaciones sin evidencia sobre supuestos vínculos con el narcotráfico. En esa ocasión, la mandataria calificó esas imputaciones como falsas y contraproducentes para México.
El desencuentro se produce en un momento en el que también se han registrado otras tensiones entre México y Musk. En 2025, el gobierno evaluó acciones legales contra su empresa aeroespacial SpaceX por impactos ambientales y de seguridad derivados del lanzamiento de cohetes cerca de la frontera con Tamaulipas, lo que dejó restos de basura espacial en territorio nacional.
Aunque esa iniciativa legal está separada del actual conflicto, demuestra un patrón de disputas entre la administración de Sheinbaum y los intereses del magnate tecnológico en diferentes ámbitos, como el social, ambiental y ahora político–legal.
La posible demanda planteada por la presidencia de México no solo tiene implicaciones bilaterales entre un jefe de Estado y un ciudadano extranjero; también podría sentar un precedente sobre los límites del discurso en redes sociales cuando se trata de figuras públicas y diplomacia digital.
Además, también podría poner en duda el futuro de la Gigafactory de Tesla en Nuevo León. Tras años de retrasos, la disputa personal entre Sheinbaum y Musk podría congelar definitivamente la inversión en Santa Catarina.
Sin embargo, vale mencionar que una demanda de este tipo enfrentaría obstáculos relacionados con la protección constitucional de la libertad de expresión en Estados Unidos, así como cuestiones de jurisdicción internacional.
#YoDigoYoPregunto





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