Por: VÍCTOR BARRERA.

Con la salida de Marx Arriaga de la SEP aún no se resuelve el problema de fondo que es precisamente el sistema educativo en su conjunto, que debe estar encaminado no a ideologizar a los estudiantes sino enseñarles a entender el mundo de manera pragmática, para buscar la movilidad social, que en estos tiempos es casi escasa y que se da únicamente a través de obtener los programas sociales.
Lo que hizo el señor Arriaga es mostrar la poca atención que se ha tenido sobre uno de los fundamentales para el crecimiento, desarrollo y movilidad social del país. Lo que en los últimos años se ha llamado como la Nueva Escuela Mexicana, resulta ser solo un instrumento de ideologización que solo lleva a mantener a miles de personas bajo el yugo de un grupo de personas, pero que no ayuda a establecer competencias educativas, de conocimientos y desarrollos científicos y tecnológicos.
Si de hoy en adelante no se pone atención en esto, posiblemente las nuevas generaciones estarán condenadas a tener un pensamiento anacrónico con poco desarrollo educativo y mucho menos en el desarrollo de la ciencia y tecnología.
Esto provocara aún más el estancamiento económico del país y por supuesto los problemas que son colaterales de esto, como el desempleo, la inseguridad el incremento de la informalidad y por supuesto pobreza.
De acuerdo a las cifras del Inegi, Instituto que empieza a dar dolores de cabeza a la 4T, en México hay menor número de niños, niñas y adolescentes inscritos en las escuelas. Los comparativos con el ultimo sexenio neoliberal también señalan que en educación preescolar el porcentaje bajo del 72 por ciento en el sexenio de Peña Nieto a 64 por ciento en esta 4T. En primaria del 99 por ciento al 94 por ciento, en el nivel secundaria del 97 por ciento al 93 por ciento y , en bachillerato del 84 por ciento al 74 por ciento.
Esto indica que no solo se perdió la capacidad de aprender sino también la cobertura y con ello la posibilidad de una movilidad social de las nuevas generaciones.
Recordemos que también se eliminó, por parte de la 4T, la prueba PISA que evaluaba el nivel académico de los infantes y adolescentes esto da como resultado que tampoco conocemos el nivel real de conocimiento de estas generaciones.
Es probable que se argumente que ante la austeridad hubo que hacer recortes, pero si comparáramos la inversión pública en este sector en México con otros países latinoamericanos, nuestro país queda en ridículo.
Esto tampoco permite a los estudiantes contar con las herramientas suficientes para no solo en teoría sino con práctica aprender aún más.
Ojalá y Claudia Sheinbaum de un verdadero cambio a su política educativa, donde el objetivo sea el desarrollo humano y del conocimiento. Donde la competitividad sea otro factor determinante para modificar el sistema
Lo que nos mostró Marx Arriaga es que el problema se encuentra en que las personas encargadas de realizar el esquema y los contenidos estaban altamente ideologizadas con pensamientos anacrónicos. Para que México siga creciendo necesita de la capacidad y desarrollo educativo y sobre todo un presupuesto suficiente para cubrir todas las necesidades del mismo.






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