Estrategia Integral de Mejoramiento de La Seguridad.

Por: ARTURO HUICOCHEA.

Imagina que donde vives tienes que acabar con los delitos, lograr que no haya violencia doméstica, conflictos vecinales ni broncas callejeras, que la mayoría de las personas se sientan seguras y vivan sin miedo, y que todas confíen en la policía.

Seguramente estás pensando que necesitarías conocer el total de conflictos y delitos que ocurren; cuántas personas perciben miedo o peligro, en dónde a qué hora y por qué; y quiénes generan violencia más frecuentemente; así como identificar a las que desconfían de autoridades y policías. 

Te sorprenderá saber que, en lugar de esa información, los ayuntamientos y las policías atienden los conflictos y delitos que les proporciona el Secretariado Ejecutivo del Sistema Estatal de Seguridad Pública, que se limita a los delitos denunciados ante la Fiscalía, lo que representa menos del 5 por ciento de la conflictividad social. Por eso, cuando un gobernante declara que la seguridad mejora, puede ser cierto, pero únicamente se refiere a ese mínimo porcentaje de la problemática.

Para mejorar la seguridad pública, los ayuntamientos deben conocer:

a) Percepción de seguridad en el entorno inmediato

La percepción de inseguridad en el barrio, la colonia o la comunidad no siempre coincide con las cifras oficiales. Medir cómo se sienten las personas al caminar por la calle, al usar el transporte público o al enviar a sus hijos a la escuela permite detectar zonas de riesgo. Este indicador es fundamental para construir políticas de proximidad.

b) Confianza en las instituciones de seguridad y justicia

La desconfianza ciudadana hacia las policías municipales y estatales, así como hacia el ministerio público, inhibe la denuncia y alienta la impunidad. Las encuestas de percepción social, son herramientas valiosas que los gobiernos locales deberían consultar y replicar en el ámbito municipal.

c) Victimización no denunciada

La llamada «cifra negra» de delitos no denunciados supera el 90%. No considerar este indicador impide tener un diagnóstico real de la inseguridad. Una gestión municipal comprometida debería realizar encuestas locales de victimización para detectar patrones delictivos que escapan al radar institucional.

f) Mapeo de conflictos sociales latentes

Sirve para detección temprana de conflictos, como disputas vecinales, tensiones territoriales o presencia de grupos criminales emergentes.

g) Condiciones laborales de los cuerpos policiacos

Medir el bienestar y condiciones laborales de los agentes es una condición básica para fortalecer el capital humano en seguridad.

Las autoridades locales no miden todos estos indicadores, ya sea por falta de capacidades institucionales, desinterés de revelar una realidad incómoda, e incomprensión del fenómeno delincuencial.

La Estrategia Integral de Mejoramiento de la Seguridad y la ley indican que los ayuntamientos deben generar su propio sistema de información basado en diagnósticos participativos, investigación demoscópica y sistema de monitoreo de la prevención y la cohesión social.

Solo así se puede recuperar la seguridad, la justicia y la paz.

@ArturoHuicochea.

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