Por: LUCIO RAMÍREZ MEDINA.
Las Nuevas Formas de Relacionarnos con Nuestras Hijas e Hijos.
Save the Children es una organización no gubernamental internacional que tiene como finalidad trabajar por los derechos de la infancia, y ahora nos hace reflexionar sobre la crianza con ternura y nuevas formas de relacionarnos con nuestras hijas e hijos, que logra una convivencia sin violencia en el hogar, para que ellas y ellos puedan replicarlo en otros espacios como la escuela o lugares de recreación y esparcimiento. La violencia y la desigualdad son consideradas dos de las causas fundamentales del desarrollo deficiente en las generaciones emergentes. Estas condiciones pueden llevar a que niñas, niños y adolescentes -de forma cotidiana- se enfrenten a que los espacios en donde debería prevalecer el amor, como la familia, la escuela y la comunidad, se conviertan en espacios hostiles y violentos. Romper con la violencia requiere transformar las estructuras que perpetúan una crianza que pretende controlar y dominar a la niñez y adolescencia a través del miedo y la imposición, lo que impide su realización plena y, por el contrario, internaliza la normalización de más violencia. Es por eso que en los últimos años algunas organizaciones, movimientos y personas dedicadas al bienestar de la niñez y adolescencia hemos abierto el diálogo para explorar una forma distinta de criar a las futuras generaciones. Hablar de “Crianza con Ternura” ha causado polémica por la falsa creencia de que la ternura podría significar que este tipo de educación será permisiva y condescendiente, eliminando algunos valores como la disciplina y el respeto. Sin embargo, la realidad no puede ser más lejana. Desde el ángulo que miremos, la esencia amorosa de la humanidad está presente. Así que proponer el ejercicio de la ternura como un nuevo lenguaje del amor es redescubrir nuestros orígenes humanos, y fundamenta la ternura, el juego y el respeto como un enfoque de desarrollo humano y social a partir de la crianza que rescata a la humanidad desde su propia naturaleza: el amor. En definitiva, la Crianza con Ternura es una forma de inculcar y desarrollar relaciones basadas en el amor y el respeto mutuo. Plantea relaciones horizontales con las niñas y los niños, y abandona la idea de que la superioridad de las personas adultas debe estar al centro de la relación. Criar con ternura y respeto ofrece nuevas formas de relacionarnos con nuestras hijas e hijos y logra una convivencia sin violencia en el hogar, para que ellas y ellos puedan replicarlo en otros espacios como la escuela o lugares de recreación y esparcimiento. Pero ¿cómo criar con ternura? Un primer paso para poder desarrollar una crianza con ternura es comprender que el reconocimiento y respeto son fundamentales. Es muy importante que las niñas y los niños sientan que son merecedores de amor incondicional, es decir, que este no se obtiene a través de un sistema de méritos, sino que es un sentimiento natural. Otro punto importante es poder diferenciar la etapa de crecimiento y desarrollo en la que se encuentran tus hijas e hijos; no es igual tratar con una niña o niño en edad preescolar que con una o un adolescente, por lo que es necesario conocer y adaptarse a sus necesidades, lenguaje y forma de entendimiento. Además, practicar límites sanos y generar espacios de conversación con niñas, niños y adolescentes es primordial para desarrollar su crecimiento y educación en forma positiva.
*Licenciado y Maestro en Periodismo.
lurame_3@hotmail.com
@luciorm






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