Tarea: Concretar el desarrollo de la economía nacional.

Por: GILBERTO JAVIER SAUZA.

Dentro de diversos espacios noticiosos, así como en algunos análisis financieros encabezados por especialistas, se da cuenta de los cambios que van presentando los indicadores a nivel nacional para conocer el crecimiento o estancamiento de la economía nacional.

Siendo uno de los más reveladores el que nos habla de la pobreza laboral, que por definición es la situación en la que sus ingresos laborales son insuficientes al momento de adquirir la canasta alimentaria para toda su familia. Un entorno en el que se encontraron el 35.4 por ciento de las y los mexicanos a finales de 2024.

Sin embargo, destaca el dato dado a conocer por el Consejo Nacional de Evaluación de la Política Social (CONEVAL), que da cuenta de cómo la pobreza laboral creció en los últimos 5 años en 12 de las 32 entidades federativas a partir de la pandemia de Covid-19 que impactó de manera global en todas las actividades productivas. Situación que se ha recrudecido a partir de la escasez de inversiones, la informalidad y la inseguridad en la mayor parte de las entidades, sobre todo en Aguascalientes, Veracruz y Guanajuato

Frente a estos desafíos que se vienen presentando desde hace 5 años, hacen falta acciones concretas que permitan revertir la situación, sin embargo, en el horizonte no se visualizan opciones que contribuyan al desarrollo de la economía en los próximos años.

Prueba de ello es la falta de interés que inversionistas han mostrado recientemente hacia el desarrollo del nearshoring en México. Una actividad que hace algunos años se catalogó como una importante palanca de crecimiento económico gracias a la privilegiada ubicación geográfica de nuestro país respecto a los mercados de consumo más importantes a nivel global.

De acuerdo con especialistas, esta tendencia a la baja del nearshoring es una respuesta natural del mercado después de casi cuatro años de crecimiento constante y de superar récords de inversión casi de manera automática. Asimismo, esta caída se ha acentuado debido a las políticas económicas anunciadas por el presidente norteamericano Donald Trump.

Tomando como referencia los datos publicados por la consultora SiiLA, comparado con el punto más álgido del nearshoring, registrado en 2021, actualmente se instalan 31 por ciento menos empresas extranjeras en México, mientras que la entrada de nuevas compañías mexicanas también ha caído 43 por ciento.

Tan sólo en el periodo comprendido entre 2020 y 2024, se tiene calculado que más de 1 mil 200 compañías incursionaron en el mercado inmobiliario industrial. La mitad correspondía a firmas extranjeras que buscaban reducir costos operativos; mientras que las empresas nacionales tuvieron un auge como proveedoras de bienes y servicios para industrias que se han fortalecido con la reconfiguración de las cadenas de suministro.

De igual forma, Datoz registró que la ocupación de naves industriales durante 2024 fue de 56.6 millones de pies cuadrados, lo que representó una caída de 14.7 por ciento en comparación con el 2023, cuando se ocuparon 66.4 millones de pies cuadrados.

Las medidas que autoridades y miembros del sector productivo determinen siempre deben tener como eje rector el bienestar de la población, no podemos olvidar que no sólo son números, detrás de estas cifras existen personas, familias y colaboradores que desean lo mejor para los suyos, así como para el país.

Lic. Gilberto Javier Sauza Martínez / Vicepresidente de CONCAEM

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