¿Qué para 2025?
Por: ALEXANDER NAIME.
La mayoría de los analistas coinciden. 2025 será un año en el que se pueden sentar las bases de un nuevo orden mundial. Algo diferente al que hemos conocido hasta la actualidad.
Por un lado, está la crisis del multilateralismo, es decir, los acuerdos internacionales que obligan y comprometen a un número de países sobre aspectos en particular, así como la existencia de alianzas sean económicas o políticas con propósitos concretos como podrían ser la OTAN o los acuerdos económicos regionales entre ellos de libre comercio entre Estados Unidos, México y Canadá. Nuevas alianzas se van construyendo mientras las vigentes parecen resquebrajarse.
Por otra parte, el fortalecimiento de los nacionalismos y patrioterismos se habrá de fortalecer en muchos países sobre todo inspirados por las políticas que habrá de impulsar el nuevo gobierno de los Estados Unidos lo que tendrá sus efectos en las políticas migratorias, sobre todo.
Además, entre otros aspectos se pueden alcanzar a ver los siguientes:
En materia de Innovación, sostenibilidad y adaptación global, 2025 se vislumbra como un periodo crucial para consolidar avances en tecnología, sostenibilidad y desarrollo social, lo que significa cambios acelerados que demandan una adaptación rápida y una colaboración sin precedentes a nivel mundial, lo que choca con la crisis del multilateralismo.
La Innovación tecnológica y la inteligencia artificial, serán uno de los principales motores del cambio en 2025. Las aplicaciones de IA en sectores como la salud, educación y transporte prometen transformar la forma en que se vive y se trabaja. Se espera que la automatización continúe mejorando la eficiencia en la producción y el análisis de datos, mientras que nuevas plataformas digitales potenciarán la conectividad global.
Este avance, sin embargo, plantea retos significativos como lo son la regulación de las tecnologías emergentes, la protección de datos personales (en donde México nuestra retrocesos) y la necesidad de garantizar que la IA sea ética e inclusiva.
En materia de sostenibilidad y acción climática, el cambio climático seguirá siendo un tema central en 2025 y las energías renovables, como la solar y la eólica, desempeñarán un papel fundamental, así como la adopción de tecnologías limpias en sectores clave como el transporte y la industria.
Puede ser este año testigo de un cambio radical en el consumo y la producción sostenibles. Las empresas estarán más comprometidas con modelos de economía circular, y los consumidores exigirán mayor transparencia sobre el impacto ambiental de los productos y servicios que adquieren.
A todo esto, se unen nuevas dinámicas en la vida laboral, fenómenos híbridos de organización, nuevas capacitaciones en procesos digitales, en fin, un año determinante en el desarrollo de la humanidad.
Y a nivel individual, las cosas pueden cambiar no por el hecho de que se inicie un nuevo año sino porque en cada uno quepa la posibilidad de transformar actitudes y no repetir patrones de conducta, de otra suerte el año será otro como cualquiera…mientras el mundo cambia.
Correo: contextotoluca@gmail.com






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